No√© Jitrik. "Si no hay filosof√≠a ni literatura en la sociedad, la ciencia va a ser endeble"

2017-03-19 - diario La nación


Mirada. Para el escritor, ensayista e investigador, que acaba de publicar una novela y una autobiograf√≠a, escribir es una "experiencia radical", una b√ļsqueda entre palabras "sustantivas y reales". "La lectura siempre ha sido la palanca del cambio", dice.

 

 

M√°s tarde, en este caf√© que resiste desde la d√©cada del 30, No√© Jitrik pronunciar√° con desprecio la palabra "tedio". ¬ŅQu√© queda si no hay libros, historias, pel√≠culas, cultura? Eso, y lo dir√° arrugando el entrecejo, con una mueca, como se ahuyenta a un fantasma rengo. Tambi√©n dir√°: "No me gusta lo ?poetoso', lo vehemente. Me gusta una prosa contenida y buscar, en esa contenci√≥n, efectos posibles". Y sus ochenta y nueve a√Īos s√≥lo ser√°n, entonces, apenas un n√ļmero que explica el tiempo necesario para armar una trayectoria como la suya, que comprende ensayos, ficciones e investigaciones, la direcci√≥n del Instituto de Literatura Hispanoamericana y de la colosal colecci√≥n de doce tomos de Historia cr√≠tica de la literatura argentina. D√≠as antes dir√° que prefiere la tarde para charlar, porque lo encuentra m√°s l√ļcido y m√°s espeso. Aqu√≠ est√°, entonces, en una tarde de ciudad agitada, en una mesa de caf√© en el barrio de San Nicol√°s, para hablar de su √ļltima novela, Terminal (Voria Stefanovsky Editores), de su autobiograf√≠a Fantasmas del saber (Editorial Ampersand) y de la necesidad de la literatura para la sociedad.

¬ŅC√≥mo nace la historia de Terminal? ¬ŅC√≥mo ve usted su propia novela?

Sale de un texto anterior, de la novela Destrucción del edificio de la lógica. En ambos casos no es tanto el tema que se va desencadenando, sino ciertas atmósferas que son las que a mí me motivan. Hoy pensaba en eso: hay cierto halo de misterio que tiene el barrio San Cristóbal de Buenos Aires, los hoteles, los cafés. No es que haya vivido en ese barrio pero cuando paso por ahí siento eso. Siempre me pregunto sobre la vida secreta de sus hoteles. Eso desencadena una acción posible, y una acción posible desencadena personajes posibles que son necesarios para un relato, y luego ese relato está sometido a una serie de variables y afluentes que corresponden a mi memoria, a mis fantasías, a mis obsesiones, pero no de persona sino de escritor. Ese tipo de cosas se va intercalando y tiene algo que me importa mucho: la idea de desplazamiento. El ritmo narrativo tiene un momento disperso, desesperado, y un momento de calma. Los momentos de desplazamiento son los hoteles. Los momentos de reposo son los cafés.

La atm√≥sfera, el paisaje: ambas ideas son abordadas en Fantasmas del saber. ¬ŅCu√°ndo piensa todo esto que explica? ¬ŅDurante la escritura o despu√©s?

Ahora. S√≥lo ahora lo pienso. San Crist√≥bal tambi√©n est√° ligado al Hospital Franc√©s. En otro texto que tengo guardado hay escenas del hospital, que en San Crist√≥bal es un n√ļcleo de situaciones, un estallido de cosas. Uno llega ah√≠ y empieza a pensar. Los hotelitos que est√°n al lado del hospital, ¬Ņqui√©nes se alojan ah√≠? Son los aspectos misteriosos. No es la manera de un Mujica Lainez que habla de Buenos Aires. Tampoco las figuraciones urbanas de Bioy Casares se hacen cargo de esa zona enigm√°tica.

¬Ņ C√≥mo comienza una historia?

Lo que la desencadena es una primera frase que me parece convincente y me sugiere la posibilidad de seguir. Es la cualidad del lenguaje: uno dice A y enseguida convoca a las otras vocales. Todo comienzo en materia de lenguaje supone narraciones posibles. No tengo temas por anticipado.

¬ŅSe bloquea a veces? ¬ŅQu√© hace en esos momentos?

Conf√≠o mucho en el sue√Īo. No lo induzco pero me doy cuenta de que cuando estoy con algo, con un nudo que no he resuelto, por la ma√Īana cuando me despierto generalmente tengo la salida.

Terminal, Fantasmas del saber, en el medio la Universidad de Villa Mar√≠a public√≥ sus trabajos sobre Sarmiento, sali√≥ La Nopalera, el sexto libro de notas sobre su paso por M√©xico y tambi√©n est√°n las contratapas de P√°gina/12. ¬ŅC√≥mo conviven esos g√©neros?

Tal vez sea yo un bipolar. También hay momentos en los que no se me ocurre nada.

¬ŅC√≥mo se lleva con esos momentos?

Mal, porque soy un tipo completamente anormal. No tengo más vida que la escritura. En esos días soy un monstruo. Cuando no tengo para escribir, me desespero. Cuando salgo de eso, y empiezo por una punta, me convocan una cantidad de estímulos de diversa naturaleza. Escribo poesía y al mismo tiempo relatos y artículos periodísticos. Las contratapas me interesan porque es una manera de participar desde mi perspectiva en algo. Todo eso viene junto.

¬ŅCu√°ndo fue la √ļltima vez que apareci√≥ el ya trillado fantasma de la hoja en blanco?

Ayer, anteayer. Hoy ya estoy saliendo del pozo. Yo intento que mi escritura sea material. Hay que escribir con palabras que sean verdaderas, sustantivas y reales.

¬ŅC√≥mo se logra eso?

Se siente.

La percepci√≥n aparece como idea en Fantasmas del saber, en Terminal es parte del atractivo de la historia. ¬ŅA qu√© se refiere con sentir una escritura?

Es funcional. Después de ese sentir, empieza una posibilidad de percibir y preguntarse qué fue lo que motivó, y después que uno más o menos entra en ese campo, el de explicarse por medio de la percepción, ahí ya puede entrar en el nivel del conocimiento y la explicación, que es donde entra eso que podría llamarse la crítica.

¬ŅC√≥mo se para usted frente a los cr√≠ticos literarios?

No es una profesi√≥n la de la cr√≠tica, es una actitud en relaci√≥n con el lenguaje y con las cosas que a uno le pasan. Es un gremio que tiene el poder. Hacen rese√Īas, escriben notas y califican. Suerte para ellos. Yo no tengo eso. Lo que podr√≠a llamar cr√≠tica es un nivel de progresi√≥n a partir de un sentimiento que se convierte en percepci√≥n, luego un conocimiento y la necesidad de transmitirlo. Ah√≠ est√° lo que yo llamar√≠a la cr√≠tica. Ahora estaba leyendo el Borges de Bioy Casares. Esa actitud cr√≠tica era permanente. Dos escritores, dos personas que no tienen otra cosa que la percepci√≥n y la explicaci√≥n de eso que han percibido. Yo trato de explicar, de ser razonable y mostrar un aparato. Y ese aparato tiene historia, est√° impregnado de ciertos saberes que he le√≠do, de otros te√≥ricos de orden ling√ľ√≠stico, filos√≥fico, que me conducen a hacer algo diferente de lo que hacen ellos.

Ahí estaría explicando la fórmula Jitrik.

S√≠, y ah√≠ de alguna forma me condeno porque siempre me llaman "cr√≠tico" y como socialmente el cr√≠tico es un tipo muy limitado, dicen: "Si es cr√≠tico, ¬Ņpor qu√© va a hacer poes√≠a o va a escribir una novela?". En Terminal, hay un polic√≠a y un presunto escritor y charlan y evocan un poema de Lugones y viene un mozo y los corrige. ¬ŅDe d√≥nde sale ese material? Es mi manera de introducir cr√≠tica en el orden narrativo. Eso me parece que a esta novela le da cierto car√°cter vanguardista. Se separa de las pr√°cticas narrativas m√°s frecuentes en la Argentina que siempre cuentan conflictos, separaciones, amores, drogas, sexualidad. Yo intento una cosa en la que la distorsi√≥n de los t√©rminos d√© lugar a un relato.

¬ŅDisfruta la narrativa actual?

Hay cosas que me han interesado. Las he le√≠do con gusto y dem√°s, pero creo que siguen l√≠neas que son aceptables, que las grandes editoriales toman porque les parece que esa lectura m√°s o menos corriente se requiere, acepta y celebra. Mi aspiraci√≥n es otra. Mi aspiraci√≥n es que los lectores se detengan en eso, que se pregunten "¬Ņqu√© est√° haciendo este tipo?".

Usted escribe que a partir de la lectura de Dostoievski comprende el car√°cter indispensable de la literatura para la sociedad. ¬ŅLa sociedad le da ese valor a la lectura?

Se la rechaza. Ese se√Īor que est√° ah√≠ no lee. ¬ŅPor qu√©? Porque la lectura lo cambiar√≠a. Prefiere permanecer en una zona que yo llamo de garant√≠a: si yo estoy tomando un caf√© y tengo un vaso de agua, lo comprendo, y quiero que sea para siempre, que no me molesten con que el vaso de agua tiene que ir ac√°. Los lectores son una enorme minor√≠a. A m√≠ me parece que la lectura siempre ha sido la palanca del cambio. En esta indiscriminaci√≥n del libro, en esta industria parece que eso ya no ocurre, es excepcional que algo tenga esa fuerza para cambiar, pero individualmente, s√≠. Esa escena casi mitol√≥gica del Che Guevara contra un √°rbol leyendo Jack London es casi lo mejor de la historia del Che. El libro le dijo lo que era lo suyo en la vida.

En su autobiograf√≠a habla de los libros no le√≠dos. ¬ŅCu√°ndo decide no leer?

Las opiniones masivas nunca me convencieron. A García Marquez lo descubrí mucho después, por ejemplo, y ahí sí lo fui siguiendo.

¬ŅCu√°l ser√≠a el mejor Garc√≠a M√°rquez?

Para mí es el de El coronel no tiene quien le escriba, donde tiene categorías más profundas que la mera anécdota. Ha sido un gran escritor. El tema y el ingenio tienden a predominar y como tiene un aparato narrativo muy sólido, lo hace muy bien. Domina el arte de la narración.

¬ŅQu√© diferencia ve entre la escritura y el arte de la narraci√≥n?

La escritura es una experiencia radical. El arte de la narración es la capacidad de poseer un instrumento que le permite a uno resolver un determinado tipo de discurso.

¬ŅC√≥mo surgi√≥ el proyecto de Historia cr√≠tica de la literatura argentina, que est√° por completarse luego de tantos a√Īos?

Me pregunt√© c√≥mo narrar la literatura argentina: ten√≠a un nacimiento claro y un final, el de la desdicha, que era el de la dictadura militar, donde hubo muchos best sellers, donde la gente quer√≠a distraerse, y que signific√≥ el gran negocio de las editoriales, mientras la literatura argentina estaba reprimida. ¬ŅQu√© hab√≠a en el medio? Eso fue lo que nos preguntamos y as√≠ salieron cap√≠tulos. Doce vol√ļmenes eran doce momentos. Cierta concepci√≥n de la historia se hac√≠a presente tambi√©n, pero prevalec√≠a el car√°cter narrativo que le quisimos dar al conjunto, a cada volumen y a cada trabajo.

¬ŅPor qu√© sali√≥ el primer volumen tanto tiempo despu√©s? (El primer volumen publicado fue el 10, y sali√≥ al ruedo en 1999.)

Porque era una empresa editorial, no cient√≠fica o acad√©mica, que trabaja con una perspectiva comercial que hab√≠a que considerar y pes√≥ qui√©nes pod√≠an emprender antes el trabajo. El n√ļmero uno sali√≥ hace dos a√Īos. √Čste es un trabajo que hemos hecho casi vocacionalmente. Espero que en alg√ļn momento se comprenda, porque no ha habido respuesta. Es un libro que para mucha gente es indispensable, es una fuente de recursos, las bibliotecas extranjeras lo tienen, pero como ex√©gesis de esta obra s√≥lo dos o tres colegas muy buenos se ocuparon del asunto.

¬ŅY cu√°ndo saldr√° el √ļltimo volumen, el doce?

Estamos termin√°ndolo. Faltan detalles, y que entreguen algunos colaboradores. Esperamos que salga en el curso de este a√Īo.

En este contexto donde se pone en discusi√≥n el lugar que se le da a la investigaci√≥n cient√≠fica, ¬Ņqu√© puede decir sobre la necesidad de las investigaciones que se dan en el Instituto de Literatura Hispanoamericana?

En este momento, el planteo de ciencia aplicada con limitaci√≥n de ciencia pura afecta tambi√©n a las ciencias sociales y a las humanidades, porque en ese planteo empieza a predominar un criterio de aplicabilidad del que se habla en la industria. Esto afecta a las ciencias sociales porque no son pr√°cticas. El ministro Bara√Īao pregunt√≥ a qui√©n le importaba lo que hab√≠a pasado en la Edad Media en Espa√Īa, como diciendo "¬ŅEso con qu√© se come?". Es un acto de barbarie, porque la cultura se forma desde lo secreto hasta lo expl√≠cito. Para que haya buena ciencia es necesario que haya buena literatura. A lo mejor yo soy un poco plat√≥nico en esto, pero si no hay filosof√≠a en una sociedad, si no hay literatura, la ciencia va a ser endeble. La ciencia tiene que ser fuerte y la ciencia aplicada tiene que ser una inteligente adaptaci√≥n como fruto de todo ese entramado, por eso en el Conicet las ciencias sociales poco a poco se abrieron camino. Se supone que pese a las diferencias, en una sociedad hay miradas responsables sobre lo que es la cultura y la ciencia. Esto crea una fisura social muy grande. ¬ŅA qui√©n le importan los delirios de Juan L. Ortiz? Pensar en los delirios de Juan L. Ortiz abre la cabeza, abre mundos. Ya lo dec√≠an los fil√≥sofos de la C√°bala: la palabra abre universos.

Biografía

No√© Jitrik naci√≥ en 1928 en Rivera, provincia de Buenos Aires. Autor de cuentos, novelas y ensayos cr√≠ticos, dirige el Instituto de Literatura Hispanoamericana y, desde 1999, la colecci√≥n de doce tomos de Historia cr√≠tica de la literatura argentina. Sus √ļltimos libros son la novela Terminal y Fantasmas del saber.

¬ŅPor qu√© lo entrevistamos?

Porque es una de las mentes m√°s l√ļcidas para pensar la literatura, y la practica con esa misma vocaci√≥n

La foto

Noé Jitrik elige una foto tomada por su hija, la artista Magdalena Jitrik, pensada como portada de alguno de los libros. "Es una hermosa foto y en ella se ven las arcas que he juntado en algunos viajes." Los libros de la foto fueron puestos al azar. Jitrik destaca los colores, la belleza de la imagen.